Descubre Japón confía en:

Mediatres Estudio 

Gran Capità 2-4, Ed. Nexus

08034 Barcelona (Spain)
viajes@m3estudio.com

LOGO-transp-02-02.png
FINAL-M3viajes-02.png

© 2019 Descubre Japón © Textos e imágenes de sus autores. www.m3estudio.com.

Top Ten

Tratar de resumir lo mejor de Japón a diez opciones, es una tarea imposible, pero a partir de nuestras experiencias, te facilitamos nuestra selección de visitas que, en un momento u otro, no debes perderte. Desde el mítico Takachiho, donde Amaterasu, la Diosa del Sol se refugió, hasta la vista en 360º de Tokio y a ser posible con la puesta de sol, que te dejará una huella imborrable, pasando por rutas religiosas o lugares clave en la historia de Japón. No te los pierdas, en tus objetivos de viaje.

Japón

 

Hakodate (Hokkaido)

La tercera ciudad más grande de la isla de Hokkaido es un floreciente puerto de entrada al Japón más septentrional. En el área de Motomachi conviven harmónicamente iglesias de todas las culturas que alguna vez pisaron las calles de la población, abierta desde 1859 al comercio con Occidente, uno de los mayores atractivos de Hakodate, unidas a la  riqueza arquitectónica occidental reflejada en las ex legaciones diplomáticas y el fresquísimo marisco del mercado matinal de Asaichi, que tiene lugar una vez a la semana cerca de la estación.

 

Nikko Toshogu (Tochigi)  

Este santuario, edificado en 1636, es el lugar de descanso de los restos mortales de Tokugawa Ieyasu. Su espectacularidad, digna del reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, demuestra el enorme poder que este shogun ostentaba. Entre sus múltiples edificios coloristas, destacan una pagoda de cinco niveles que es una auténtica delicia para los amantes de la arquitectura, la lujosa puerta Yomei, quizás la más icónica del complejo, y el grabado de los Tres Monos Sabios, que representan el concepto filosófico de negación.

 

Mori Tower (Tokio)

Desde el observatorio situado en la 52ª planta de la Torre Mori, se puede apreciar en toda su magnitud la inmensidad del paisaje urbano de la capital de Japón. Mayor en extensión y población que Londres o Nueva York, lo llano del terreno permite una vista en 360º de la mega urbe japonesa. Para descansar la vista, nada mejor que una visita al Mori Arts Museum, que ofrece múltiples exposiciones temporales de artistas contemporáneos.

 

Shirakawa-go (Gifu)

Pocos lugares conservan la esencia del Japón antiguo como las casas de estilo gassho-zukuri de este pequeño pueblo, certificado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A los tejados de paja se une la belleza delicada de la zona, estrechamente arraigada a los ritmos de la naturaleza. Desde el intenso blanco invernal hasta el verde claro de los arrozales en verano, pasando por los marrones primaverales y los naranjas del otoño, Shirakawa-go ofrece magníficas postales durante todo el año.

 

Barrio Gion (Kioto) 

Para vivir el misterio y la ambigüedad de ese “mundo flotante” representado en los grabados ukiyo-e, hay que acercarse al único barrio de Kioto que aún mantiene viva la tradición de las geishas. Estas artistas, rigurosamente educadas en escuelas y absolutamente invisibles para el visitante desprevenido, actúan solamente en fiestas privadas dentro de casas de té y en los espectáculos anuales del teatro Gionkobu Kaburenjo, por lo que estos son la mejor oportunidad para verlas.

 
 

Templo Todai-ji (Nara)  

El Gran Buda de Nara, designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue ideado en el siglo VIII por el devoto emperador Shomu y su construcción implicó a la mitad de la población del país. Al interés histórico hay que añadirle la imponente presencia de los guardianes que protegen su acceso en la Puerta Nandaimon y los ricos tesoros almacenados en los edificios colindantes. Justo enfrente del complejo, el parque de Nara, famoso por los divertidos ciervos que allí campan libremente.

Kumano kodo (Wakayama)

Desde la Edad Antigua y durante más de mil años, el Kumano kodo ha sido un camino de peregrinación recorrido por gente de todas las clases sociales, desde campesinos hasta los miembros de la Corte Imperial. Caminar por una de las cinco rutas de los Montes Kii, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una oportunidad magnífica de admirar el paisaje natural y cultural de una zona poblada por pintorescos templos y santuarios.

 

Hiroshima y Miyajima

(Hiroshima)  

La siguiente parada tras una visita por el complejo de monumentos dedicados a las víctimas del bombardeo atómico en Hiroshima es Miyajima, donde descansa Itsukushima-jinja, uno de los santuarios más bellos del archipiélago nipón. El pórtico construido en medio del mar, accesible solo con la marea baja, queda rodeado por una bahía de naturaleza exuberante y frondosa, que ofrece agradables paseos, sobre todo en otoño. Dan la bienvenida a los visitantes los ciervos, mensajeros sagrados y habitantes privilegiados de la isla.

 
 

Monte Aso (Kumamoto) 

 Takachiho (Miyazaki)

El monte Aso y sus cercanías ofrecen todo tipo de atracciones. Para los amantes de la geografía, es obligatoria la visita del cráter de Nakadake, una de las calderas más grandes del mundo, aún activa. Dentro, se encuentran numerosos balnearios al aire libre, provistos por las excelentes aguas termales del volcán. Además, la montaña de Komezuka y el pueblo de Takachiho, hogar de la leyenda de la diosa Amaterasu, ofrecen viajes inolvidables hacia el corazón de la espiritualidad sintoísta.

Okinawa (Okinawa)

En el extremo suroeste de Japón, un complejo de 160 islas se erige como uno de los destinos más atractivos del país por su rica naturaleza, de clima cálido y playas paradisiacas. A las múltiples actividades acuáticas que allí se ofertan, hay que sumar el interés histórico de un lugar aún plagado de bases americanas y la cultura propia del lugar, muy permeada por otros países asiáticos. De Okinawa vienen el karate y el trabajo con la cerámica, la laca y el cristal de Ryukyu.

 
descubre-japon-logo