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Elige las fechas

Japón es un país con las estaciones muy marcadas. El mes de agosto es muy caluroso, y enero, es muy frío. Lo ideal es viajar en primavera o en otoño, aunque el verano y el invierno también tienen su encanto. Una muy buena época es desde el 1 de marzo hasta el 20 de abril, o también entre el 10 de mayo y el 1 de junio.

La última semana de abril y la primera de mayo coinciden con la popular Golden Week, periodo en el que muchos japoneses toman unas cortas vacaciones. En esos días, los hoteles y destinos turísticos se encuentran saturados y resulta muy difícil encontrar hospedaje.

Desde mediados de junio hasta mediados de julio suele ser la época de lluvias, un inconveniente si quieres visitar lugares al aire libre. Alrededor del 15 de agosto, los japoneses toman unas vacaciones de unos cuatro o cinco días llamadas Obon yasumi, por lo que tampoco es recomendable viajar en esas fechas por la gran cantidad de desplazamientos que se producen.

Durante el otoño, octubre y noviembre son dos meses muy buenos para visitar Japón, aunque existe cierta posibilidad de toparse con algún tifón o semana de precipitaciones continuadas. Si no te importa el frío o el calor, febrero y agosto son los meses con la menor probabilidad de lluvia. Otro periodo no especialmente recomendable, por obvias razones, son las fechas de final y comienzo de año.

Comprar el billete

Una razón para viajar en una determinada fecha, puede ser el precio del billete y en esto las ofertas mandan, pero si tienes previsto viajar en temporada alta a incluyendo estancias en pequeñas ciudades, primero asegúrate los hoteles, dos o tres meses antes de la fecha que tengas previsto viajar a Japón, y una vez con la reserva adquirir el billete de avión para asegurarte el vuelo. La razón de tanta anticipación es que muchos hoteles y ryokan suelen tener reservadas sus habitaciones con mucha antelación. Si comienzas a buscar alojamiento solo un mes antes de tu viaje, es posible que ya no lo encuentres en el lugar deseado. En Tokio este problema es mucho menor, pero a última hora los precios son más caros.

Ya se ha comentado al principio, en el apartado «Desmontando tópicos», que el precio de un pasaje de avión, ida y vuelta, varía entre los 500 y 1900 euros, según la época. Las compañías que ofrecen tarifas más baratas desde España suelen ser Iberia, Lufthansa, Swissair, Finnair, Emirates, Alitalia, KLM, Air France, British Airways. Fíjate en los transbordos que deberás hacer en función del aeropuerto de partida y, sobre todo, en el tiempo previsto en tu escala entre la hora de llegada de un vuelo y la de salida del otro. Piensa que es muy posible que tengas que caminar por la terminal bastantes minutos para llegar a la nueva puerta de embarque, o incluso en algunos casos cambiar de terminal. Este aspecto es especialmente importante si los vuelos son de compañías diferentes.

A la hora de valorar y comprar el billete, si tu destino es Tokio, ten en cuenta las compañías que vuelan al aeropuerto de Haneda. A diferencia del de Narita que está a casi una hora de Tokio, el de Haneda se encuentra en la misma ciudad y podrás llegar al centro en apenas treinta minutos y con menor costo.

Si es la primera vez que viajas a Japón, el tiempo mínimo que deberías destinar para tu visita al país es de unos siete o diez días. Ten en cuenta que descubrirás una enorme cantidad de costumbres y ambientes muy diferentes a los que estás acostumbrado. Ver apresuradamente el máximo de lugares puede acabar confundiéndote.

¿Qué visitar?

El visitar uno u otro lugar, depende mucho de los intereses de cada viajero. Eres tú quien debe decidir qué deseas ver y cómo repartes los días de tu estancia entre distintos destinos.  Si te gusta lo vanguardista y el último grito en todo, Tokio es tu ciudad. Muy cerca se encuentra Kamakura, donde podrás ver templos con siglos de antigüedad y descansar un poco del vertiginoso ritmo tokiota. Si dispones de tiempo, debes ir inexcusablemente a Kioto, la antigua capital de Japón durante más de un milenio. Allí podrás empaparte de templos, jardines y arte. Además, con solo unos cuarenta minutos en tren llegarás a Nara, una población, más pequeña y con menos turistas, donde se encuentran algunos de los monumentos más antiguos de Japón (y donde puedes ver y dar de comer a ciervos galletas hechas de salvado de arroz con harina de trigo).

Si tienes la suerte de contar con dos o más semanas para tu viaje, debes pensar en visitar otros lugares interesantes, como Osaka, con su excelente gastronomía, o el espectacular Nikko, o la recoleta Takayama. Kanazawa es célebre por su jardín y su barrio samurái, y en Hiroshima te impresionará el santuario de Miyajima. Pero por supuesto que para los más inquietos hay muchos lugares que merece la pena conocer. Si eres esquiador disfrutarás en Nagano. Si buscas naturaleza, acércate a Hokkaido; si prefieres los trópicos, ves a Okinawa; y si quieres alejarte de las grandes ciudades no tiene más que buscar un destino rural.

En el apartado siguiente se detallan un poco más los destinos recomendados en función de lo extensa que sea tu estancia en Japón.

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¿Cuánto tiempo?

Hay dos formas de organizar un viaje. La primera sería decidir los lugares a visitar y en su función establecer la fecha idónea y el tiempo necesario para verlos.

La segunda es la más normal, cuentas con unos días fijos en una época determinada del año y debes amoldar a ellos lo que deseas ver.

He aquí algunas sugerencias en función de lo larga que sea tu estancia.

Una semana

Si solo dispones de una semana, divídela entre Kioto y Tokio, reservando más días para una u otra ciudad según te apetezca ver el Japón tradicional de Kioto o el cosmopolita de Tokio.

Durante tu estancia en Tokio, visita las zonas de Shinjuku, Shibuya, Harajuku, Asakusa, Roppongi y Ginza. El Museo Nacional de Tokio, en el parque de Ueno, es comparable a los grandes europeos. Intenta ver una función de teatro kabuki en el Kabuki-za. En las taquillas se venden entradas para un solo acto de los tres o cuatro que se ofrecen por la mañana y por la tarde. Elije si puedes los primeros, suelen ser más espectaculares que los últimos de cada sesión. Tokio es una ciudad tan inabarcable como Nueva York. Cuanto más tiempo estés en ella más alicientes descubrirás, sea cual sea tu afición o interés.

En Kioto, no puedes dejar de ver los templos de Ryoan-ji, Kinkaku-ji (El pabellón dorado) y Kiyomizu-dera, así como el santuario de Fushimi Inari Taisha. Piérdete en el barrio de Gion y cena en alguno de sus locales. Si deseas contemplar jardines zen, dirígete al complejo budista de Daitoku-ji, sin salir de él podrás visitar algunos de los más célebres de Japón. Ves al Gion Corner, donde se ofrecen demostraciones de artes tradicionales japonesas como el arreglo floral, la ceremonia de té, así como una corta representación de teatro de marionetas y de teatro cómico.

10 / 12 días

Además de los lugares de Tokio y Kioto mencionados, añade la ciudad de Nara. Allí pasarás un día inolvidable admirando sus templos. Un poco en las afueras se encuentra Horyu-ji, un monasterio construido en el siglo VII y magníficamente conservado.

Aunque ya algo más lejos, desde Kioto puedes acercarte con el Shinkansen a Hiroshima para ver el santuario de Miyajima.

Si estás más días, con solo dos horas en tren, desde la estación de Shinjuku o la de Ueno en Tokio, llegarás a Nikko. Si quisieras, podrías reservar una noche en un ryokan cercano para ver muy de mañana su célebre santuario entre gigantescos árboles.

Si te encuentras en Tokio, piensa que Kamakura y Yokohama están muy cerca. En la primera, verás recoletos templos rodeados de una naturaleza espléndida. En la segunda, descubrirás un fascinante barrio chino con magníficas pastelerías y restaurantes.

15 días

Después de hacer todo lo anterior, puedes dedicar un día o dos para ir a Hakone, llegarás en una hora y media desde la estación de Shinjuku en Tokio. Un corto crucero por el lago te permitirá, si hace buen tiempo, contemplar la majestuosa belleza del Fuji.

Con estos tres días de más, también podrías aprovechar para, de camino a Hiroshima con el Shinkansen, hacer una escala en Himeji y ver su castillo, el más hermoso de todo Japón, o en Okayama para pasear por el espléndido jardín Koraku-en.

Si consideras que te sobra tiempo, en Kioto siempre tendrás templos y jardines para visitar. Podrías pasar meses y no los verías todos.

La ciudad de Osaka, a unos tres cuartos de hora en tren desde Kioto, también merece una visita. Su edificio Umeda Sky Building te impresionará, y lo mismo te ocurrirá cuando veas que una autopista atraviesa materialmente el Gate Tower. El barrio de Dotonbori te gustará por su ambiente y la ingente cantidad de bares y restaurantes.

20 días

La isla de Shikoku y las ciudades de Nagasaki, Fukuoka, Beppu, Izumo, Matsue, Nagano, Kanazawa, Sendai, Sapporo y Hakodate quedan bastante alejadas de Tokio y requieren unas cinco o seis horas en tren desde la capital, pero también merecen dedicarles un día, como mínimo.

Para calcular el tiempo aproximado que se tarda en ir en tren de un sitio a otro, y así saber si necesitas cambiar de hotel o no, es muy útil la página web de HyperDia.

 

Alojamiento

Es aconsejable planificar el viaje con tiempo, reservar el hotel dos o tres meses antes de la fecha que tengas previsto viajar a Japón. La razón de tanta anticipación es que muchos hoteles y ryokan suelen tener reservadas sus habitaciones con mucha antelación. Si comienzas a buscar alojamiento solo un mes antes de tu viaje, es posible que ya no lo encuentres en el lugar deseado. En Tokio este problema es menor pero a última hora los precios son más caros.

Una vez tengas decidida la ruta y sepas cuantos días vas a estar en cada localidad, es hora de ponerse a reservar alojamiento en los lugares donde necesites pernoctar. A grandes trazos, puedes elegir entre hoteles de estilo occidental, hoteles de estilo tradicional japonés, llamados ryokan, y otra forma de hospedaje más sencillo que va desde los albergues juveniles hasta los denominados minshuku.

De los hoteles de estilo occidental no hay nada que explicar que ya sepamos todos.

Ryokan es el nombre que se da a los establecimientos de ambiente tradicional japonés, un concepto que admite ciertos matices. Su funcionamiento y servicios son como los de un hotel convencional: suministran toallas, hacen las camas, lavan la ropa, ofrecen desayunos y cenas, etcétera. Lo que les diferencia es su atmósfera, es decir, simplificando mucho, los tatami de las habitaciones, los baños de estilo japonés, su gastronomía y su atención más personalizada. Generalmente disponen de muy pocas habitaciones y como es lógico los hay de diferentes categorías.

En el tercer grupo, más asequible por su precio, se incluyen los albergues juveniles japoneses, que no imponen límite de edad y cuyo funcionamiento es similar al de los otros países, y un tipo de alojamientos que se denominan minshuku.

Los minshuku suelen ser establecimientos, de ambiente japonés casi siempre tradicional, gestionados por familias, pero que no ofrecen tantos servicios de atención al cliente como un hotel o ryokan. En ellos, el huésped debe plegar su futon, llevar sus toallas, lavarse la ropa, etcétera. Podrían denominarse pensiones, casas de turismo rural o bed and breakfast, aunque no son ninguna de esas cosas. A veces, los minshuku también se califican como ryokan.

El poder disfrutar de la estancia en un ryokan con su propio baño termal (llamado onsen) es algo que debes hacer, a poco que puedas. Los hay de todos los precios y, además, es una de las mejores formas de conocer las costumbres y uno de los hábitos más apreciados por los japoneses, el baño. A continuación, se muestra un listado donde se indica el margen en el que pueden moverse los precios de alojamiento en cada tipo de hospedaje. Piensa que en la mayoría de los ryokan permiten que en una habitación duerman más de dos o tres personas, pero que el precio de la pernoctación es por individuo, no por aposento.

Albergues juveniles, entre 3000 y 6000 yenes por persona y noche.

Minshuku, entre 6000 y 9000 yenes por persona y noche. En el precio suelen estar incluidos la cena y el desayuno.

Ryokan, entre 8000 y 50.000 yenes por persona y noche. En el precio suelen estar incluidos la cena y el desayuno.

Hoteles, entre 8000 y 50.000 yenes por persona y noche.

Si viajas solo y buscas un hotel limpio y barato de estilo occidental, debes preguntar por un «business hotel». Son establecimientos pensados para individuos que viajan por trabajo y que solo han de pasar una noche en alguna ciudad, aunque no hay límite de estancia. Suelen brindar un mínimo de servicios complementarios, el desayuno siempre podrás tomarlo si lo deseas, y ofrecen casi exclusivamente habitaciones individuales. Solo un pequeño inconveniente, no cuentes con que hablen nada de inglés. Su precio varía entre los 5000 y los 10.000 yenes por persona y noche.

Pero también existen otras opciones menos convencionales. Los hoteles cápsula pueden costar entre 2000 y 4000 yenes por noche. Los hoteles del amor, entre 8000 y 20.000. Los templos budistas ofrecen alojamiento (shukubo) a precios muy ajustados. Finalmente, los cafés manga, en japonés manga kissaten o sencillamente manga kissa, son la opción más económica, entre 1000 y 5000 yenes, y la más adecuada si una noche te encuentras sin habitación.

En la mayoría de los casos podrás reservar cualquier tipo de alojamiento por Internet, en inglés. Es muy útil este buscador de la JNTO (Japan National Tourism Organization), en el que solo se debe introducir el lugar de destino y el tipo de alojamiento deseado.

Si deseas usar otras fuentes de información, para encontrar un ryokan o cualquier otro establecimiento de estilo tradicional, es muy práctica la web de la Japan Ryokan and Hotel Association. También existen otras, como esta de la Japanese Guest Houses, o esta de la Japanese Inn Group. Si eliges ir a un albergue de juventud, esta es la página de la Japanese Youth Hostel Association.

La mayoría de los alojamientos en Japón no disponen de las habitaciones hasta las 14:00 o 15:00 y lo más usual para registrarse (check-in) es hacerlo a partir de esa hora. Asimismo, la habitación debe dejarse libre entre las 10:00 y las 12:00 (check-out).

Comida

Si eres una persona frugal, podrás comer en Japón por el mismo precio que un menú sencillo en España. Los fideos y arroces, preparados con condimentos muy variados, son deliciosos y se presentan en boles de gran tamaño. A partir de ahí se puede ir incorporando al «plato» principal todo tipo de acompañamientos, encurtidos, consomés, etcétera. Piensa que eso es lo que almuerzan al mediodía la mayoría de los japoneses cuando están trabajando. Un menú de ese tipo puede costar entre 600 y 1000 yenes. Por supuesto que también puedes degustar sushi por solo un poco más de esa cantidad. Si eres un sibarita de la gastronomía, lo más adecuado sería que contaras con unos 1000 yenes por persona para la comida del mediodía y reservaras de 3000 a 7000 yenes para una cena de buen nivel.

En resumen, para comer deberías prever un gasto diario por persona de entre 2000 yenes, si eres muy ahorrador, y de unos 5.000 yenes, si no lo eres.

Piensa que estamos hablando de cocina japonesa, no occidental. Si no puedes prescindir de un menú completo de estilo español, con dos platos, postre y bebida, entonces tendrás que buscar y sobre todo, adecuar tu cartera. Aprovecha tu estancia en Japón para probar la variada gastronomía del país, desde los platos más sencillos pero deliciosos hasta el más refinado menú de veinte bandejitas y cuencos. Debes saber que el agua y el té en los restaurantes japoneses son gratis y que no existen propinas, excepto en los locales muy exclusivos.

Para comprar artículos de alimentación, resultan muy prácticos los denominados konbini o convenience stores, que son comercios abiertos veinticuatro horas que venden mangas, bebidas, comidas preparadas, artículos de perfumería o papelería y un largo etcétera. Los más extendidos son Lawson y 7-eleven. Son un poco más caros que los supermercados, pero están mucho más extendidos.

En Japón existen miles de máquinas expendedores de bebidas y aperitivos por todos los sitios y sus precios llegan a ser a veces muy baratos, por lo que en algún momento pueden sacarte de un apuro por pocos yenes.

Transporte

En las grandes urbes como Tokio, Kioto y Osaka el gasto en transporte puede ser elevado. Piensa que el importe de los billetes del metro en esas ciudades varía en función de la distancia. Si tienes el Japan Rail Pass, intenta utilizar las líneas de la JR que atraviesan esas urbes siempre que puedas.

En Tokio, el precio actual mínimo de un trayecto en metro es de 170 yenes y el máximo de 330. En la capital japonesa operan dos compañías, la Toei y la Tokyo Metro, y se pueden comprar pases ilimitados para uno, dos y tres días por 800, 1200 y 1500 yenes, respectivamente. Recuerda que la línea circular Yamanote pertenece a la JR, por lo que podrás utilizarla gratis mostrando tu Japan Rail Pass.

Desde el año 2014 existe una aplicación para móviles que facilita enormemente el viajar por el metro de la capital japonesa y funciona sin necesidad de estar conectado. Su nombre es Tokyo Subway Navigation, si no, también se puede usar la aplicación Maps.me.

Monumentos y museos

Toda persona que hace turismo en Japón suele visitar bastantes templos y jardines, además de los consabidos museos. Sus entradas varían entre 300 y 1000 yenes, y ese es un gasto muy a tener en cuenta si visitas dos o más cada día. Recuerda que en la mayoría no se aceptan tarjetas de crédito en esos lugares y que, generalmente, en los museos no permiten la entrada una hora antes de su cierre y en los templos, treinta minutos antes.

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Japón es un país con las estaciones muy marcadas. El mes de agosto es muy caluroso, y enero, es muy frío. Lo ideal es viajar en primavera o en otoño, aunque el verano y el invierno también tienen su encanto. Una muy buena época es desde el 1 de marzo hasta el 20 de abril, o también entre el 10 de mayo y el 1 de junio.

La última semana de abril y la primera de mayo coinciden con la popular Golden Week, periodo en el que muchos japoneses toman unas cortas vacaciones. En esos días, los hoteles y destinos turísticos se encuentran saturados y resulta muy difícil encontrar hospedaje.

Desde mediados de junio hasta mediados de julio suele ser la época de lluvias, un inconveniente si quieres visitar lugares al aire libre. Alrededor del 15 de agosto, los japoneses toman unas vacaciones de unos cuatro o cinco días llamadas Obon yasumi, por lo que tampoco es recomendable viajar en esas fechas por la gran cantidad de desplazamientos que se producen.

Durante el otoño, octubre y noviembre son dos meses muy buenos para visitar Japón, aunque existe cierta posibilidad de toparse con algún tifón o semana de precipitaciones continuadas. Si no te importa el frío o el calor, febrero y agosto son los meses con la menor probabilidad de lluvia. Otro periodo no especialmente recomendable, por obvias razones, son las fechas de final y comienzo de año.

Comprar el billete

Una razón para viajar en una determinada fecha, puede ser el precio del billete y en esto las ofertas mandan, pero si tienes previsto viajar en temporada alta a incluyendo estancias en pequeñas ciudades, primero asegúrate los hoteles, dos o tres meses antes de la fecha que tengas previsto viajar a Japón, y una vez con la reserva adquirir el billete de avión para asegurarte el vuelo. La razón de tanta anticipación es que muchos hoteles y ryokan suelen tener reservadas sus habitaciones con mucha antelación. Si comienzas a buscar alojamiento solo un mes antes de tu viaje, es posible que ya no lo encuentres en el lugar deseado. En Tokio este problema es mucho menor, pero a última hora los precios son más caros.

Ya se ha comentado al principio, en el apartado «Desmontando tópicos», que el precio de un pasaje de avión, ida y vuelta, varía entre los 500 y 1900 euros, según la época. Las compañías que ofrecen tarifas más baratas desde España suelen ser Iberia, Lufthansa, Swissair, Finnair, Emirates, Alitalia, KLM, Air France, British Airways. Fíjate en los transbordos que deberás hacer en función del aeropuerto de partida y, sobre todo, en el tiempo previsto en tu escala entre la hora de llegada de un vuelo y la de salida del otro. Piensa que es muy posible que tengas que caminar por la terminal bastantes minutos para llegar a la nueva puerta de embarque, o incluso en algunos casos cambiar de terminal. Este aspecto es especialmente importante si los vuelos son de compañías diferentes.

A la hora de valorar y comprar el billete, si tu destino es Tokio, ten en cuenta las compañías que vuelan al aeropuerto de Haneda. A diferencia del de Narita que está a casi una hora de Tokio, el de Haneda se encuentra en la misma ciudad y podrás llegar al centro en apenas treinta minutos y con menor costo.

Si es la primera vez que viajas a Japón, el tiempo mínimo que deberías destinar para tu visita al país es de unos siete o diez días. Ten en cuenta que descubrirás una enorme cantidad de costumbres y ambientes muy diferentes a los que estás acostumbrado. Ver apresuradamente el máximo de lugares puede acabar confundiéndote.

¿Qué visitar?

El visitar uno u otro lugar, depende mucho de los intereses de cada viajero. Eres tú quien debe decidir qué deseas ver y cómo repartes los días de tu estancia entre distintos destinos.  Si te gusta lo vanguardista y el último grito en todo, Tokio es tu ciudad. Muy cerca se encuentra Kamakura, donde podrás ver templos con siglos de antigüedad y descansar un poco del vertiginoso ritmo tokiota. Si dispones de tiempo, debes ir inexcusablemente a Kioto, la antigua capital de Japón durante más de un milenio. Allí podrás empaparte de templos, jardines y arte. Además, con solo unos cuarenta minutos en tren llegarás a Nara, una población, más pequeña y con menos turistas, donde se encuentran algunos de los monumentos más antiguos de Japón (y donde puedes ver y dar de comer a ciervos galletas hechas de salvado de arroz con harina de trigo).

Si tienes la suerte de contar con dos o más semanas para tu viaje, debes pensar en visitar otros lugares interesantes, como Osaka, con su excelente gastronomía, o el espectacular Nikko, o la recoleta Takayama. Kanazawa es célebre por su jardín y su barrio samurái, y en Hiroshima te impresionará el santuario de Miyajima. Pero por supuesto que para los más inquietos hay muchos lugares que merece la pena conocer. Si eres esquiador disfrutarás en Nagano. Si buscas naturaleza, acércate a Hokkaido; si prefieres los trópicos, ves a Okinawa; y si quieres alejarte de las grandes ciudades no tiene más que buscar un destino rural.

En el apartado siguiente se detallan un poco más los destinos recomendados en función de lo extensa que sea tu estancia en Japón.

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¿Cuánto tiempo?

Hay dos formas de organizar un viaje. La primera sería decidir los lugares a visitar y en su función establecer la fecha idónea y el tiempo necesario para verlos.

La segunda es la más normal, cuentas con unos días fijos en una época determinada del año y debes amoldar a ellos lo que deseas ver.

He aquí algunas sugerencias en función de lo larga que sea tu estancia.

Una semana

Si solo dispones de una semana, divídela entre Kioto y Tokio, reservando más días para una u otra ciudad según te apetezca ver el Japón tradicional de Kioto o el cosmopolita de Tokio.

Durante tu estancia en Tokio, visita las zonas de Shinjuku, Shibuya, Harajuku, Asakusa, Roppongi y Ginza. El Museo Nacional de Tokio, en el parque de Ueno, es comparable a los grandes europeos. Intenta ver una función de teatro kabuki en el Kabuki-za. En las taquillas se venden entradas para un solo acto de los tres o cuatro que se ofrecen por la mañana y por la tarde. Elije si puedes los primeros, suelen ser más espectaculares que los últimos de cada sesión. Tokio es una ciudad tan inabarcable como Nueva York. Cuanto más tiempo estés en ella más alicientes descubrirás, sea cual sea tu afición o interés.

En Kioto, no puedes dejar de ver los templos de Ryoan-ji, Kinkaku-ji (El pabellón dorado) y Kiyomizu-dera, así como el santuario de Fushimi Inari Taisha. Piérdete en el barrio de Gion y cena en alguno de sus locales. Si deseas contemplar jardines zen, dirígete al complejo budista de Daitoku-ji, sin salir de él podrás visitar algunos de los más célebres de Japón. Ves al Gion Corner, donde se ofrecen demostraciones de artes tradicionales japonesas como el arreglo floral, la ceremonia de té, así como una corta representación de teatro de marionetas y de teatro cómico.

10 / 12 días

Además de los lugares de Tokio y Kioto mencionados, añade la ciudad de Nara. Allí pasarás un día inolvidable admirando sus templos. Un poco en las afueras se encuentra Horyu-ji, un monasterio construido en el siglo VII y magníficamente conservado.

Aunque ya algo más lejos, desde Kioto puedes acercarte con el Shinkansen a Hiroshima para ver el santuario de Miyajima.

Si estás más días, con solo dos horas en tren, desde la estación de Shinjuku o la de Ueno en Tokio, llegarás a Nikko. Si quisieras, podrías reservar una noche en un ryokan cercano para ver muy de mañana su célebre santuario entre gigantescos árboles.

Si te encuentras en Tokio, piensa que Kamakura y Yokohama están muy cerca. En la primera, verás recoletos templos rodeados de una naturaleza espléndida. En la segunda, descubrirás un fascinante barrio chino con magníficas pastelerías y restaurantes.

15 días

Después de hacer todo lo anterior, puedes dedicar un día o dos para ir a Hakone, llegarás en una hora y media desde la estación de Shinjuku en Tokio. Un corto crucero por el lago te permitirá, si hace buen tiempo, contemplar la majestuosa belleza del Fuji.

Con estos tres días de más, también podrías aprovechar para, de camino a Hiroshima con el Shinkansen, hacer una escala en Himeji y ver su castillo, el más hermoso de todo Japón, o en Okayama para pasear por el espléndido jardín Koraku-en.

Si consideras que te sobra tiempo, en Kioto siempre tendrás templos y jardines para visitar. Podrías pasar meses y no los verías todos.

La ciudad de Osaka, a unos tres cuartos de hora en tren desde Kioto, también merece una visita. Su edificio Umeda Sky Building te impresionará, y lo mismo te ocurrirá cuando veas que una autopista atraviesa materialmente el Gate Tower. El barrio de Dotonbori te gustará por su ambiente y la ingente cantidad de bares y restaurantes.

20 días

La isla de Shikoku y las ciudades de Nagasaki, Fukuoka, Beppu, Izumo, Matsue, Nagano, Kanazawa, Sendai, Sapporo y Hakodate quedan bastante alejadas de Tokio y requieren unas cinco o seis horas en tren desde la capital, pero también merecen dedicarles un día, como mínimo.

Para calcular el tiempo aproximado que se tarda en ir en tren de un sitio a otro, y así saber si necesitas cambiar de hotel o no, es muy útil la página web de HyperDia.

 

Alojamiento

Es aconsejable planificar el viaje con tiempo, reservar el hotel dos o tres meses antes de la fecha que tengas previsto viajar a Japón. La razón de tanta anticipación es que muchos hoteles y ryokan suelen tener reservadas sus habitaciones con mucha antelación. Si comienzas a buscar alojamiento solo un mes antes de tu viaje, es posible que ya no lo encuentres en el lugar deseado. En Tokio este problema es menor pero a última hora los precios son más caros.

Una vez tengas decidida la ruta y sepas cuantos días vas a estar en cada localidad, es hora de ponerse a reservar alojamiento en los lugares donde necesites pernoctar. A grandes trazos, puedes elegir entre hoteles de estilo occidental, hoteles de estilo tradicional japonés, llamados ryokan, y otra forma de hospedaje más sencillo que va desde los albergues juveniles hasta los denominados minshuku.

De los hoteles de estilo occidental no hay nada que explicar que ya sepamos todos.

Ryokan es el nombre que se da a los establecimientos de ambiente tradicional japonés, un concepto que admite ciertos matices. Su funcionamiento y servicios son como los de un hotel convencional: suministran toallas, hacen las camas, lavan la ropa, ofrecen desayunos y cenas, etcétera. Lo que les diferencia es su atmósfera, es decir, simplificando mucho, los tatami de las habitaciones, los baños de estilo japonés, su gastronomía y su atención más personalizada. Generalmente disponen de muy pocas habitaciones y como es lógico los hay de diferentes categorías.

En el tercer grupo, más asequible por su precio, se incluyen los albergues juveniles japoneses, que no imponen límite de edad y cuyo funcionamiento es similar al de los otros países, y un tipo de alojamientos que se denominan minshuku.

Los minshuku suelen ser establecimientos, de ambiente japonés casi siempre tradicional, gestionados por familias, pero que no ofrecen tantos servicios de atención al cliente como un hotel o ryokan. En ellos, el huésped debe plegar su futon, llevar sus toallas, lavarse la ropa, etcétera. Podrían denominarse pensiones, casas de turismo rural o bed and breakfast, aunque no son ninguna de esas cosas. A veces, los minshuku también se califican como ryokan.

El poder disfrutar de la estancia en un ryokan con su propio baño termal (llamado onsen) es algo que debes hacer, a poco que puedas. Los hay de todos los precios y, además, es una de las mejores formas de conocer las costumbres y uno de los hábitos más apreciados por los japoneses, el baño. A continuación, se muestra un listado donde se indica el margen en el que pueden moverse los precios de alojamiento en cada tipo de hospedaje. Piensa que en la mayoría de los ryokan permiten que en una habitación duerman más de dos o tres personas, pero que el precio de la pernoctación es por individuo, no por aposento.

Albergues juveniles, entre 3000 y 6000 yenes por persona y noche.

Minshuku, entre 6000 y 9000 yenes por persona y noche. En el precio suelen estar incluidos la cena y el desayuno.

Ryokan, entre 8000 y 50.000 yenes por persona y noche. En el precio suelen estar incluidos la cena y el desayuno.

Hoteles, entre 8000 y 50.000 yenes por persona y noche.

Si viajas solo y buscas un hotel limpio y barato de estilo occidental, debes preguntar por un «business hotel». Son establecimientos pensados para individuos que viajan por trabajo y que solo han de pasar una noche en alguna ciudad, aunque no hay límite de estancia. Suelen brindar un mínimo de servicios complementarios, el desayuno siempre podrás tomarlo si lo deseas, y ofrecen casi exclusivamente habitaciones individuales. Solo un pequeño inconveniente, no cuentes con que hablen nada de inglés. Su precio varía entre los 5000 y los 10.000 yenes por persona y noche.

Pero también existen otras opciones menos convencionales. Los hoteles cápsula pueden costar entre 2000 y 4000 yenes por noche. Los hoteles del amor, entre 8000 y 20.000. Los templos budistas ofrecen alojamiento (shukubo) a precios muy ajustados. Finalmente, los cafés manga, en japonés manga kissaten o sencillamente manga kissa, son la opción más económica, entre 1000 y 5000 yenes, y la más adecuada si una noche te encuentras sin habitación.

En la mayoría de los casos podrás reservar cualquier tipo de alojamiento por Internet, en inglés. Es muy útil este buscador de la JNTO (Japan National Tourism Organization), en el que solo se debe introducir el lugar de destino y el tipo de alojamiento deseado.

Si deseas usar otras fuentes de información, para encontrar un ryokan o cualquier otro establecimiento de estilo tradicional, es muy práctica la web de la Japan Ryokan and Hotel Association. También existen otras, como esta de la Japanese Guest Houses, o esta de la Japanese Inn Group. Si eliges ir a un albergue de juventud, esta es la página de la Japanese Youth Hostel Association.

La mayoría de los alojamientos en Japón no disponen de las habitaciones hasta las 14:00 o 15:00 y lo más usual para registrarse (check-in) es hacerlo a partir de esa hora. Asimismo, la habitación debe dejarse libre entre las 10:00 y las 12:00 (check-out).

Comida

Si eres una persona frugal, podrás comer en Japón por el mismo precio que un menú sencillo en España. Los fideos y arroces, preparados con condimentos muy variados, son deliciosos y se presentan en boles de gran tamaño. A partir de ahí se puede ir incorporando al «plato» principal todo tipo de acompañamientos, encurtidos, consomés, etcétera. Piensa que eso es lo que almuerzan al mediodía la mayoría de los japoneses cuando están trabajando. Un menú de ese tipo puede costar entre 600 y 1000 yenes. Por supuesto que también puedes degustar sushi por solo un poco más de esa cantidad. Si eres un sibarita de la gastronomía, lo más adecuado sería que contaras con unos 1000 yenes por persona para la comida del mediodía y reservaras de 3000 a 7000 yenes para una cena de buen nivel.

En resumen, para comer deberías prever un gasto diario por persona de entre 2000 yenes, si eres muy ahorrador, y de unos 5.000 yenes, si no lo eres.

Piensa que estamos hablando de cocina japonesa, no occidental. Si no puedes prescindir de un menú completo de estilo español, con dos platos, postre y bebida, entonces tendrás que buscar y sobre todo, adecuar tu cartera. Aprovecha tu estancia en Japón para probar la variada gastronomía del país, desde los platos más sencillos pero deliciosos hasta el más refinado menú de veinte bandejitas y cuencos. Debes saber que el agua y el té en los restaurantes japoneses son gratis y que no existen propinas, excepto en los locales muy exclusivos.

Para comprar artículos de alimentación, resultan muy prácticos los denominados konbini o convenience stores, que son comercios abiertos veinticuatro horas que venden mangas, bebidas, comidas preparadas, artículos de perfumería o papelería y un largo etcétera. Los más extendidos son Lawson y 7-eleven. Son un poco más caros que los supermercados, pero están mucho más extendidos.

En Japón existen miles de máquinas expendedores de bebidas y aperitivos por todos los sitios y sus precios llegan a ser a veces muy baratos, por lo que en algún momento pueden sacarte de un apuro por pocos yenes.

Transporte

En las grandes urbes como Tokio, Kioto y Osaka el gasto en transporte puede ser elevado. Piensa que el importe de los billetes del metro en esas ciudades varía en función de la distancia. Si tienes el Japan Rail Pass, intenta utilizar las líneas de la JR que atraviesan esas urbes siempre que puedas.

En Tokio, el precio actual mínimo de un trayecto en metro es de 170 yenes y el máximo de 330. En la capital japonesa operan dos compañías, la Toei y la Tokyo Metro, y se pueden comprar pases ilimitados para uno, dos y tres días por 800, 1200 y 1500 yenes, respectivamente. Recuerda que la línea circular Yamanote pertenece a la JR, por lo que podrás utilizarla gratis mostrando tu Japan Rail Pass.

Desde el año 2014 existe una aplicación para móviles que facilita enormemente el viajar por el metro de la capital japonesa y funciona sin necesidad de estar conectado. Su nombre es Tokyo Subway Navigation, si no, también se puede usar la aplicación Maps.me.

Monumentos y museos

Toda persona que hace turismo en Japón suele visitar bastantes templos y jardines, además de los consabidos museos. Sus entradas varían entre 300 y 1000 yenes, y ese es un gasto muy a tener en cuenta si visitas dos o más cada día. Recuerda que en la mayoría no se aceptan tarjetas de crédito en esos lugares y que, generalmente, en los museos no permiten la entrada una hora antes de su cierre y en los templos, treinta minutos antes.